miércoles, 2 de abril de 2008

Amigas de la Infancia

Recuerdo un día que mi padre me dijo que lo acompañara a saludar a un amigo que llegaba de otro país, partimos al aeropuerto de Magallanes, yo tenía solo 6 años y no sabia de donde se conocían ni tampoco se me ocurrió preguntar. En un momento apareció un hombre con bigotes, acompañado de una mujer morena la cual traía en brazos a una niña de no más de 3 meses, junto a ella había una niñita de mi mismo tamaño. Los mayores se saludaron fraternalmente, nosotras nos miramos con cierta timidez, me pareció simpático ver a una niñita, ya que yo no tenía muchas amigas, sólo las de mi curso. A los días, aparecieron en mi casa, la niñita me dijo que se llamaba cecilia, hablaba con un acento divertido, como éramos de la misma edad no nos costó entablar un conversación, seguramente le mostré mis juguetes o la lleve al patio de la casa.

Rápidamente nos hicimos amigas, ella venia a jugar a mi casa y yo iba a la suya. Hasta ese momento, no me había dado cuenta que nuestros padres habían compartido una tremenda historia de vida, que comenzó en la universidad y se afianzo cuando la historia política de Chile los separó por un tiempo. Volviendo a Cecilia, puedo decir que yo le enseñe a actuar frente a nuestras familias y también la canción de Luis miguel. Todos los días nos llamábamos por teléfono y cantábamos juantas, mas bien gritábamos la canción del payaso Plin plin. En chile, estábamos viviendo tiempos difíciles, mi teléfono estaba intervenido, ahora pienso pobres guevones, mejor dicho pobres oídos de los guevones que a esa hora les tocaba escuchar la conversación de estas dos infantes.

Con ceci, asistimos al mismo colegio, pero estábamos en distintos cursos, yo iba en el C y Cecilia iba en el B, en todo caso no era problema para nosotras porque nos juntábamos en el recreo. La primera actividad a la cual asistimos fueron los scout de San Miguel, comenzamos como alitas, yo era de la patrulla violetas y ella de los claveles blancos. Luego vino la preparación de la primera comunión, siendo la patty nuestra monitora.

Un día mis papás me dijeron que nos íbamos a natales, yo no sabía que eso significaba un tremendo cambio para todos, mis hermanas se quedaron con mis abuelos en Punta Arenas. Recuerdo el día que subimos con mi madre al bus, ella lloraba secándose las lágrimas con un pañuelo. Ahora me doy cuenta que era porque dejaba nuevamente a sus hijas mayores. Puerto Natales queda a 3 Horas de Punta Arenas, es por eso que no se noto mi alejamiento con respecto a la cecilia, ya que oportunidad que tenia de viajar me iba a punta arenas, sabiendo que mi amiga estaría esperando que llegara para compartir juegos infantiles y posteriormente historias juveniles.

Con los años comenzamos a crecer y con ello a experimentar sensaciones nuevas, nuestras primeras miradas hacia el sexo opuesto. La ceci tenía la suerte en ese momento – lo que ahora no significa nada- de que su patio colindaba con el del colegio San José, si queríamos mirar a los chicos bastaba con solo mirar por la ventana o salir al patio para entablar una conversación con cualquiera de ellos. El director de ese colegio, siempre nos invitaba a jugar en el patio de ellos ya que era de puro cemento. Yo había heredado dos pares de patines de mis hermanas, así que nos convertimos en patinadoras profesionales, como éramos las únicas mujeres que entraban todos nos ubicaban, igual era extraño.

Unas vacaciones de invierno, la Ceci partió a conocer natales, esa noche todo volvió a cambiar, ya que mi abuela había muerto de un ataque al corazón. Al otro día partimos a Punta Arenas y nunca más volví a natales. Regresé a mi antiguo curso, a esa altura el séptimo C.

Como ya éramos unas lolas, comenzamos a conocer gente, un día mí vecino me fue a decir que su curso tendría una fiesta y que estábamos invitadas, nos moríamos de la vergüenza de solo pensar en llegar solas, así que invite a una niña de mi curso la cual nos daba mil patadas en lo que se refería al sexo masculino. Cuando llegamos, nos dimos cuenta que éramos las únicas invitadas, es por eso que fuimos solicitadas toda la noche para bailar, lo pasamos muy bien, debo decir que baile mi primer lento (no me acuerdo con quien), la ceci también bailó lento y la otra niña terminó poleando. Desde ahí nos convertimos en las amigas de ese curso de puros hombres, la amistad con ellos no duró mucho, ya que nuestra amiga que comenzó a pololear llevo a sus amigas y nos desplazaron. Nunca más hablamos con ellos, es más los evitábamos.

Luego llego Jorge, esa es otra historia que contaré posteriormente, como a mí me gustaba jorge a la ceci le comenzó a gustar el mejor amigo de él. Debo admitir que esos jóvenes nunca nos pescaron y creo que la razón principal fue nuestra persecución hacia ellos. Cuando entramos a enseñanza media, cada una se fue a distintos liceos, ceci fue al liceo de niñas y yo me fui al colegio miguel de Cervantes. En ese tiempo el liceo de hombres invitaba al liceo de niñas a unas convivencias que se hacían en la tarde, obviamente yo asistía como parte del curso de mi amiga cecilia, por mi lado, mi curso se componía de 18 hombres muy guapos pero también muy infantiles y solo 6 mujeres, cada vez que se hacia un evento, la ceci era parte de mi grupo curso.

A esa altura mis hermanas estaban en la universidad de chile, en sus primeras vacaciones comenzaron a sacarnos, éramos un grupo compuesto por 5 amigas universitarias y dos cabras chicas de 15 años. Debo admitir que desde ese momento nuestras mentalidades cambiaron, ya que los carretes que vivimos eran muy distintos a los que vivían las típicas niñas de nuestra edad. Creo que quemamos etapas muy rápidamente, pero esto nos sirvió para llegar un poco más maduras a la universidad.

La ceci se convirtió en una niña muy linda y atractiva, los hombres la perseguían, por mi parte reconozco que en primero medio estaba muy gorda, pero eso no significo que me quedara atrás, ya en segundo medio pesando 48 kilos muchos personajes quisieron ser parte de mi vida, algunos lo lograron y otros no. La cecilia, comenzó a pololear en tercero medio, yo nunca pololie debido a que nunca encontré a la persona indicada en punta arenas.

La segunda separación con cecilia fue cuando partí a santiago, todo fue muy diferente, conocí gente muy distinta al prototipo de persona provinciana magallánica. Mi mundo se comenzó a agrandar en todos los ámbitos, por sobre todo en la parte intelectual. Ya radicada en santiago, conocí a mi primer pololo el cual no duró mucho, me paso algo bien raro con él, la mayoría de las personas recuerdan a su primer pololo como lo máximo, la verdad que si yo tuviera que definir en pocas palabras lo que significo él, lo único que sacaría en conclusión seria mi despertar sexual.

Cecilia por su parte comenzó a vivir la vida loca en la UMAG, nuestro primer verano como universitarias se basó en puros carretes etílicos que no estoy autorizada a contar. El segundo año universitario, ceci se convirtió en secretaria del centro de alumnos de su universidad, eso significo viajes a santiago, muchos carretes capitalinos y un mal año académico para la cecilia. Ese verano la mandaron donde la abuela a Osorno, yo me quede sola porque mi otra amiga también había partido de vacaciones, pero a nadie le falta dios y comenzó a llamarme el primo de la cecilia para salir con todo su grupo, me pasaban a buscar en un auto que parecía bus escolar, entraban como 10 personas, siempre estaba lleno y yo era la única mujer del grupo, lo bueno que me pasaban a dejar, creo que por eso me dejaban salir todos los días. Un día me llamo la ceci de Osorno y yole conté que estaba todo pasado, ella volvió a los días después y comenzamos a salir el resto de verano que quedaba. La verdad que este grupito de amigos, no nos aportaba mucho, nosotras sabíamos que era un grupo de carrete temporal, cuando yo hablaba de temas más profundos ellos se reían, lo cual no me gustaba mucho.

El siguiente año, cambiaron muchas cosas para las dos, comenzamos a vivir historia distintas, reconozco que eso me gusto. Por cosas de la vida me coloque más alternativa, asistía a tocatas de rock, conocí a metaleros y panqueques, en este punto la ceci se perdió, ya que comenzó a pololear con un pobre guevon que la engañaba a vista y paciencia de todos, ella estaba muy enamorada y duraron sus años, si hasta se colocó las ilusiones, pero descubrió todas las mentiras e infidelidades a tiempo. Durante el periodo que duró su pololeo, nos alejamos mucho, solamente sabíamos de cada una por medio de nuestras familias.

Un día me llamó para decirme que se casaba, para mi fue súper raro, no sabia quien era el novio, sólo sabía que era un detective, lo cual no me agrado mucho, como no estaba en la región, me perdí su ceremonia, pero en cuanto pude la fui a visitar, lo bueno que su marido era muy buena persona y se me fueron todas esos prejuicios hacia él.
Al año me enteré que estaba embarazada, cuando nació su guagua la fui a conocer, era una niñita chiquitita y bonita a la cual llamaron Valentina. Un día recibí una llamada de cecilia comunicándome que yo era la madrina oficial de su hija, ya a esa altura la Vale se había
convertido en una niñita preciosa, desde ese momento se volvió a consolidar la amistad. Actualmente soy madrina de una niñita de tres años, estoy súper comprometida con ella y con mi comadre y compadre. Hasta acá mi historia con cecilia por ahora, ya que aún nos quedan muchas historias por vivir.

4 comentarios:

Eduardo Antonio Ojeda Alvarez dijo...

Querida Moni: Ni yo sabía tantas historias, buenas y malas, pero no tanto. Así es la vida como dicen ahora. En todo caso yo fuí mucho más santurrón que tí. Escribes muy bien y eso es por que dices lo que pasó sin esfuerzos y eso es lo que vale. Sigue escribiendo. Chao. Father.

Jana Ojeda dijo...

Mona: Increíble como pasa el tiempo. "¡chuuu, mira si ya tenís comadre y todo!"
Concuerdo con el "Father" (me encantó ese apodo) que escribes muy bien. La habilidad para la comunicación se repartió pareja en esta familia. ¿por eso seremos tan buenas para hablar?

tilo dijo...

que bakan esa oportunidad de poder ir creciendo junto con alguien y poder detenerse, mirara hacia atras y poder reconstruir las historias y pensar que tal vez en el futuro se sigan construyendo muchas mas.

me gusto tu estilo, asi que me convertire en un fiel lector de tu oagina, igual espero tenerte habitualmente en la mia (aunque a veces me flojeo y no actualizo mucho)y si tienes tiempo de ller mis escritos anteriores tb agradeceria tu opinio porque es d euna etapa mas literaria que la actual.

saludos y un beso



ccchhhaaavvveeeelllllllllaaaaaaa









sex, drugs and rock&roll

Unknown dijo...

muy linda historia pero como deciamos ayer en el chat aun falta hablar de las navarro jajaja ya que creo que nos merecemos un espacio y unos escritos tan interesantes como estos recorde mucho y fui tambien perte de muchas cosas vividas con la ceci igual como olvidar todo lo vivido imposible pese al tiempo nunca se olvidaran ya que lo mas importante es que quizas nos separamos nos volvemos a ver pero el carino y el amor sigue intacto te quiero mucho un besito